miércoles, 17 de septiembre de 2008

- ¡A vos! -dijo Samuel con energía-. ¿Crees que nadie observa tu pose de Hamlet acatarrado cada vez que la mocosa te habla o te mira? ¿No he visto yo el otélico sudor que baña tu frente cuando alguien pronuncia el nombre de la mocosa?
- ¡Estás loco! -se aventuró a decirle Adán riendo. (¡Atención, atención!)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena palabra, acatarrado. Habrá que leer a este señor.

Anónimo dijo...

Adan buenos aires?MUY BUENO!viva marechal

Anónimo dijo...

viva!

Anónimo dijo...

Tendrás un adán en tu nueva morada, Francisca.