jueves, 13 de marzo de 2008

Pecar


El Vaticano se modernizó y después de pedir perdón por las diversas atrocidades cometidas en el pasado decidió aumentar la lista de pecados agregando un apéndice con otra clasificación; pecados sociales. Dentro de ese apartado figuran pecados modernísimos como no contaminar y no manipular ADN. Sin embargo, aún han logrado un acuerdo unánime acerca de la pedofilia ni el nazismo al que adhirió el jefe eclesiástico pero seguramente dentro de 100 años podrán pedir perdón por ello. En Olavarría el tema todavía no caló hondo porque aún tenemos conflictos con evitar los primeros siete. Prueba de soberbia ya es esta columna que se dedica a hablar de lo que le ocurre a otros, pero si hablara de problemas personales pecaría de ególatra. Por suerte no soy la única pecadora. Tal vez por soberbia de unos o avaricia de otros o por la ira del abogado y el médico, esta quincena fuimos testigos de la renuncia de dos funcionarios municipales históricos. La soberbia y la avaricia se combinaron para potenciar el poder de un secretario vital que pasó a ocuparse de los espacios vacantes. Afuera, los dueños de la calle fueron otra vez los ladrones que hasta se burlaron de la policía dejando un mensaje. Hay rumores que aseguran que se trata de la enemistad entre dos bandos policiales. Entre la envidia de unos y la pereza de otros se concretaron más de 4 asaltos. A la dupla pecadora se suma la falta de móviles policiales y el traslado del jefe policial Distrital. El camino del bien se hace cada vez más difícil y los nuevos pecados intangibles. El Papa, bajo la cúpula de oro, agregó que también irán al infierno aquellos que contribuyan a ampliar la brecha entre ricos y pobres, los ricos en exceso y los que generen pobreza. Además de redundantes, los nuevos delitos teológicos van contra sus propios creadores pero es una forma segura de pasar un verano bien caliente con túnica incluída. Al menos incluyeron las violaciones! No se ilusiones mujeres, ustedes no son tenidas en cuenta tampoco ahora. Se refieren a las violaciones bioéticas que para que entendamos todos, se refieren a la anticoncepción y los experimientos “moralmente dudosos” como las investigaciones sobre células madre. Es decir; estamos al horno. Me pregunto por qué no simplifican todo en “la ciencia y la mujer son pecado”. Por ahora, lo que está claro es que hay 14 motivos renovados para sentir culpa y quemarnos vivos en el infierno. Lo bueno es que ninguno de ellos nos lleva directamente a la cárcel y que Benedicto no lee la gárrula porque si no, definitivamente la incluiría en la lista y usted estaría pecando en este mismo instante.


Maura.

3 comentarios:

una mujer dijo...

aplausos, por favor!

Anónimo dijo...

muy bueno!

Gonza dijo...

Brillante!! me sumo a los aplausos!!