jueves, 18 de octubre de 2007

saber jugar


dicen que hasta un regalo se puede leer. quién alguna vez leyó un regalo supo como abrirlo. y también como despojarse tiernamente de su significado maldito.

ese día ella pidió los mismos tres deseos. uno: que tambalee. dos: que se rompa el tiempo. tres: que de la grieta surja el enigma.

- ella es mi lugar en el mundo, dicen que dijo él antes de irse a dormir.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ella se durmió pensando hasta dónde la llevarían esa grietas y cuántos enigmas develaría dejándose caer

Anónimo dijo...

Estoy rompiendo el papel con mis dedos largos y ansiosos.
Soleadas gracias.

Miércoles! dijo...

tropezar la primera vez.
dejarse caer la segunda.

la misma piedra, siempre.